Santi Montoya

El portal de noticias para la gente

Llego a la Comisión Séptima con una convicción clara: hacer de Colombia un país de propietarios

Asumir la responsabilidad de representar a los colombianos en el Senado es un honor enorme. Pero también es un compromiso que se demuestra con hechos. Hoy doy un paso muy importante al convertirme en el único senador antioqueño que integra la Comisión Séptima del Senado para el periodo 2026-2030, el escenario donde se discutirán algunas de las reformas más importantes para el presente y el futuro del país.

Desde esta comisión se tomarán decisiones sobre salud, trabajo, seguridad social, vivienda, familia, deporte y el régimen de los servidores públicos. Son temas que tocan la vida cotidiana de millones de familias, y por eso creo que Antioquia debe tener una voz firme, preparada y comprometida defendiendo sus intereses.

Quiero que esta responsabilidad tenga un propósito muy claro: trabajar para hacer de Colombia un país de propietarios.

Siempre he creído que la primera institución de una sociedad es el hogar. Allí nacen los valores, los sueños y las oportunidades. Por eso estoy convencido de que fortalecer a las familias comienza por algo tan fundamental como permitir que más colombianos puedan acceder a una vivienda propia.

Desde la Comisión Séptima trabajaré para que las decisiones que se tomen aquí se traduzcan en más oportunidades para las familias colombianas.

No podemos resignarnos a que miles de familias vivan toda la vida pagando un arriendo sin la posibilidad de construir un patrimonio. Ser propietario no solo significa tener un techo; significa tener tranquilidad, estabilidad, independencia y la posibilidad de dejar un legado para los hijos.

Desde la Comisión Séptima impulsaré iniciativas que faciliten el acceso a la vivienda digna, fortalezcan la economía solidaria, promuevan las cooperativas y los fondos de ahorro popular, porque estoy convencido de que existen caminos para que ese sueño deje de ser un privilegio y se convierta en una oportunidad real para quienes trabajan todos los días.

Pero esa no será la única causa que defenderé. También seguiré trabajando por un mundo laboral que dignifique a las personas, por un sistema de salud que garantice derechos y no incertidumbre, por una vejez con tranquilidad para quienes dedicaron su vida al trabajo y por un Estado donde el mérito tenga más peso que la política.

Llego al Senado con la misma convicción con la que serví a Sabaneta: escuchar, construir y trabajar cerca de la gente. Hoy esa responsabilidad es mucho más grande, pero el propósito sigue siendo el mismo: representar con seriedad a Antioquia y aportar soluciones para todo el país.

Creo profundamente en una Colombia donde el esfuerzo sí tenga recompensa. Una Colombia donde cada vez más familias puedan abrir la puerta de su casa y decir con orgullo: «Esta casa es mía». Ese seguirá siendo uno de los grandes objetivos de mi trabajo en el Congreso.